El ajolote es uno de los animales más reconocibles de México y del mundo, y gran parte de su fama se debe a su apariencia. Una de las preguntas más frecuentes es por qué el ajolote es rosa, ya que este color resulta poco común en anfibios y genera mucha curiosidad. La respuesta tiene que ver con genética, pigmentación y la estructura de su piel, no con un color natural universal de la especie.
En este artículo te explico de forma sencilla y rigurosa por qué algunos ajolotes son rosados, si ese color existe en la naturaleza y qué lo provoca realmente.
El ajolote no es rosa por naturaleza

Es importante aclarar algo desde el inicio: el ajolote no es naturalmente rosa en su entorno silvestre. En su hábitat original, como los canales de Xochimilco, los ajolotes suelen tener colores oscuros, como marrón, verde oliva o negro, a veces con manchas.
Estos tonos les permiten camuflarse en el fondo del agua, protegerse de depredadores y sobrevivir mejor en un ecosistema natural. El color rosa, aunque popular, no es el más común ni el más ventajoso en la naturaleza.
Entonces, ¿por qué algunos ajolotes son rosas?
La razón principal por la que un ajolote es rosa está en una condición genética conocida como leucismo.
Leucismo: la causa principal del color rosa
El leucismo es una alteración genética que provoca una reducción parcial de los pigmentos oscuros en la piel. A diferencia del albinismo, el leucismo no elimina completamente los pigmentos, pero sí hace que la piel sea mucho más clara.
Al tener la piel clara y ligeramente translúcida, los vasos sanguíneos que están debajo se hacen visibles, lo que da como resultado ese tono rosado tan característico.
👉 En otras palabras, el ajolote no es realmente rosa, sino que vemos la sangre bajo su piel clara.
Diferencia entre ajolote leucístico y albino
Aunque suelen confundirse, no son lo mismo:
- Ajolote leucístico
- Piel clara o blanca
- Ojos oscuros
- Apariencia rosada por vasos sanguíneos visibles
- Ajolote albino
- Ausencia casi total de pigmentos
- Ojos claros o rojizos
- Mayor sensibilidad a la luz
Ambos pueden verse rosados, pero la causa genética es distinta.
¿Existen ajolotes rosas en la naturaleza?
En la naturaleza, los ajolotes rosados son extremadamente raros. El color claro los hace muy visibles, lo que reduce sus posibilidades de sobrevivir frente a depredadores. Por esa razón, la selección natural favorece los colores oscuros.
La gran mayoría de los ajolotes rosas que vemos hoy existen gracias a la crianza en cautiverio, donde el camuflaje ya no es una necesidad para sobrevivir.
Desde mi experiencia investigando este tema, este punto suele sorprender mucho: el ajolote rosa es más una creación de la crianza humana que un reflejo de la naturaleza.
El papel de la crianza en cautiverio
En acuarios, laboratorios y criaderos, los ajolotes leucísticos y albinos se reproducen de forma controlada. Los criadores seleccionan estos ejemplares porque:
- Son visualmente atractivos
- Son más populares como mascotas
- Mantienen el rasgo rosado generación tras generación
Esto ha hecho que el ajolote rosa sea el más conocido a nivel mundial, aunque no represente al ajolote silvestre original.
¿El color rosa afecta la salud del ajolote?
En condiciones adecuadas, un ajolote rosa puede ser completamente saludable. Sin embargo, al tener menos pigmentación, puede ser:
- Más sensible a la luz intensa
- Más vulnerable a cambios bruscos del entorno
Por eso, en cautiverio es fundamental cuidar la iluminación, la calidad del agua y la temperatura.
¿El ajolote puede cambiar de color?
El color base del ajolote no cambia radicalmente, pero sí puede variar ligeramente según:
- Estado de salud
- Nivel de estrés
- Circulación sanguínea
- Actividad física
Por ejemplo, sus branquias pueden verse más rojas o rosadas cuando está activo, lo cual es completamente normal.
Resumen claro: por qué el ajolote es rosa
En síntesis, el ajolote es rosa porque presenta una condición genética (leucismo o albinismo) que reduce los pigmentos de su piel. Esta falta de pigmentación permite que los vasos sanguíneos sean visibles, creando la apariencia rosada.
No es su color natural en la vida silvestre, sino un rasgo que se ha popularizado gracias a la crianza en cautiverio.



