Los capibaras, también conocidos como carpinchos, son los roedores más grandes del mundo y se han vuelto muy populares por su apariencia tranquila y su comportamiento social. Sin embargo, detrás de esa imagen apacible existe una realidad preocupante. En varias regiones de América Latina, las poblaciones de capibaras están disminuyendo y enfrentan riesgos reales, aunque a nivel global la especie aún no esté extinta.
Este tema suele generar confusión, así que aquí te explico de forma clara por qué los capibaras pueden estar en peligro de extinción a nivel local, cuáles son las principales amenazas y qué factores humanos influyen directamente en su supervivencia.
¿Por qué los capibaras están en peligro de extinción?

La causa principal del declive de los capibaras es la destrucción de su hábitat natural. Estos animales dependen de ecosistemas muy específicos: ríos, lagunas, pantanos y zonas húmedas con vegetación abundante.
La expansión humana ha provocado:
- Drenaje de humedales
- Construcción de ciudades y carreteras
- Agricultura intensiva y ganadería
- Contaminación de ríos y lagos
Cuando estos ambientes desaparecen, los capibaras pierden alimento, refugio y zonas seguras para reproducirse. Algo que he notado al investigar este tema es que no necesitan grandes cambios para verse afectados: basta con alterar el nivel del agua o eliminar la vegetación ribereña para que una población colapse.
Caza excesiva y tráfico ilegal
En muchos países, los capibaras han sido cazados durante décadas por su carne y su piel. Aunque en algunos lugares la caza está regulada, en la práctica sigue existiendo caza ilegal.
Las principales razones son:
- Consumo de carne
- Uso de la piel para productos de cuero
- Captura para comercio ilegal de fauna
El problema es que los capibaras, al vivir en grupos grandes y ser poco agresivos, son relativamente fáciles de capturar, lo que los vuelve especialmente vulnerables cuando no hay control efectivo.
Conflictos con actividades humanas
En zonas rurales, los capibaras suelen entrar en conflicto con agricultores y ganaderos. Al alimentarse de pastos y cultivos, son vistos como una plaga en algunos lugares.
Esto provoca:
- Persecución directa
- Envenenamiento
- Eliminación de grupos completos
Desde una perspectiva humana puede parecer una solución rápida, pero a largo plazo rompe el equilibrio ecológico y acelera la desaparición local de la especie.
Contaminación del agua
Los capibaras pasan gran parte de su vida dentro o cerca del agua. Por eso, la contaminación de ríos y lagunas los afecta de forma directa.
Los principales contaminantes incluyen:
- Residuos industriales
- Agroquímicos
- Aguas residuales sin tratar
Estas sustancias no solo afectan su salud, sino también la de las plantas acuáticas de las que se alimentan. He leído varios casos donde poblaciones enteras disminuyen sin que nadie note una causa evidente, y al final la calidad del agua resulta ser el factor clave.
Cambio climático y alteración del ciclo del agua
El cambio climático está modificando los patrones de lluvia en muchas regiones. Para los capibaras, esto es especialmente peligroso.
Las consecuencias incluyen:
- Sequías prolongadas que reducen humedales
- Inundaciones extremas que destruyen madrigueras
- Cambios en la disponibilidad de alimento
Estos animales están bien adaptados al agua, pero no a cambios extremos y repentinos. Cuando su entorno deja de ser predecible, su capacidad de supervivencia disminuye.
Enfermedades y presión sanitaria
La reducción del hábitat y el estrés causado por la actividad humana hacen que los capibaras sean más propensos a enfermedades. Además, al vivir más cerca del ganado y de zonas urbanas, aumenta el riesgo de transmisión de patógenos.
En poblaciones pequeñas, una sola enfermedad puede tener un impacto devastador y acelerar el declive.
Por qué su desaparición sería un problema grave
Los capibaras cumplen un rol ecológico importante:
- Mantienen el equilibrio de la vegetación acuática
- Son presa clave para grandes depredadores
- Contribuyen a la dinámica natural de los humedales
Cuando desaparecen, el ecosistema pierde estabilidad. No es solo la pérdida de un animal carismático, sino de una pieza fundamental del entorno natural.
¿Están realmente en peligro de extinción?
Es importante aclararlo: a nivel global, el capibara no está extinto, pero muchas poblaciones locales sí están amenazadas o en declive. En algunas regiones ya han desaparecido por completo.
Este tipo de extinción silenciosa es peligrosa porque ocurre poco a poco y suele pasar desapercibida hasta que ya es irreversible.
Qué se puede hacer para proteger a los capibaras
La conservación de los capibaras depende de varias acciones:
- Protección de humedales y cuerpos de agua
- Control efectivo de la caza ilegal
- Educación ambiental
- Manejo responsable de conflictos con agricultores
- Legislación y vigilancia real, no solo en papel
Algo que considero clave es entender que convivir con la fauna silvestre es posible, pero requiere planificación y respeto por los ecosistemas.
Reflexión final
Los capibaras están en peligro de extinción en muchas zonas debido, principalmente, a la acción humana. La pérdida de hábitat, la caza y la contaminación han reducido poblaciones que antes eran abundantes. Si no se toman medidas, lo que hoy parece un problema local puede convertirse en una desaparición definitiva.
Proteger a los capibaras no es solo salvar a un animal simpático, es defender los ecosistemas acuáticos de los que también dependemos los seres humanos.



