Si alguna vez has visto una salamandra quedarse completamente rígida, con el cuerpo inmóvil y las patas extendidas o tensas, es normal preguntarse qué está pasando. Cuando una salamandra se pone tiesa no es casualidad, es una respuesta biológica que puede estar relacionada con defensa, estrés o incluso una reacción neurológica momentánea.
Comprender este comportamiento es importante, especialmente si tienes una como mascota o si la encontraste en la naturaleza.
A continuación te explico las causas más frecuentes y cómo interpretarlas correctamente.
1. Respuesta defensiva ante una amenaza

La razón más común por la que una salamandra se pone rígida es como mecanismo de defensa.
Al sentirse amenazada puede:
- Quedarse completamente inmóvil
- Tensar el cuerpo
- Levantar ligeramente la cabeza
- Secretar toxinas (en algunas especies)
Este comportamiento se conoce como inmovilidad tónica, y tiene una función clara: evitar ser detectada o disuadir al depredador.
Muchos depredadores reaccionan al movimiento. Si el animal no se mueve, reduce las probabilidades de ser atacado.
Personalmente, este tipo de respuesta es fascinante porque demuestra que incluso animales pequeños tienen estrategias complejas de supervivencia.
2. Estrés por manipulación
Si tienes una salamandra como mascota y se pone tiesa cuando la tocas, lo más probable es que esté estresada.
Las salamandras:
- No toleran bien la manipulación frecuente
- Son muy sensibles al tacto
- Tienen piel delicada y permeable
Al sentirse sujetadas pueden tensarse completamente como reacción automática.
En estos casos lo mejor es minimizar el contacto y asegurar un entorno adecuado.
3. Reacción al frío
Las salamandras son animales ectotermos (de sangre fría). Si la temperatura baja demasiado, pueden volverse lentas o rígidas.
No es exactamente que “decidan” ponerse tiesas, sino que su metabolismo disminuye y su cuerpo responde con menor movilidad.
Si la rigidez viene acompañada de:
- Movimiento muy lento
- Falta de reacción
- Postura fija prolongada
es importante revisar la temperatura del entorno.
4. Estado de alerta extremo
Cuando detectan vibraciones o cambios bruscos en el ambiente, pueden quedarse completamente rígidas durante algunos segundos.
Esto les permite:
- Evaluar el peligro
- Evitar llamar la atención
- Prepararse para huir
Es una pausa estratégica antes de decidir si correr o mantenerse ocultas.
5. Simulación de muerte (tanatosis)
En algunos casos extremos, ciertas especies pueden adoptar una postura rígida que simula muerte, aunque esto no es tan común como en otros animales.
Este comportamiento busca desalentar al depredador, ya que muchos prefieren presas activas.
6. Problemas de salud o neurológicos
Si la salamandra permanece rígida por periodos prolongados y presenta además:
- Dificultad para moverse
- Pérdida de equilibrio
- Espasmos
- Falta de respuesta
podría tratarse de un problema médico.
Las posibles causas incluyen:
- Deficiencias nutricionales
- Infecciones
- Intoxicación
- Problemas metabólicos
En estos casos es recomendable acudir a un veterinario especializado en animales exóticos.
Cómo diferenciar defensa normal de problema grave
La clave está en la duración y el contexto.
Es comportamiento normal si:
- Ocurre cuando la tocas o asustas
- Dura pocos segundos o minutos
- Luego vuelve a moverse con normalidad
Puede ser problema si:
- Permanece rígida sin estímulo externo
- No responde al entorno
- Presenta otros síntomas físicos
Observar el entorno y la frecuencia del comportamiento ayuda a determinar la causa.
Conclusión
Las salamandras se ponen tiesas principalmente como mecanismo de defensa o respuesta al estrés. También puede estar relacionado con temperatura, manipulación o, en casos menos frecuentes, problemas de salud.
Las razones más comunes son:
- Inmovilidad defensiva
- Estrés por contacto
- Estado de alerta
- Regulación térmica
Si el comportamiento es breve y ocurre tras un estímulo, suele ser completamente normal.
Entender su lenguaje corporal permite respetar su naturaleza y garantizar su bienestar.



