Si tu camaleón dejó de comer, es normal preocuparse. Estos reptiles son sensibles a cambios mínimos en su entorno y la falta de apetito suele ser una señal de que algo no está bien.
No siempre significa una enfermedad grave, pero sí es un indicador que debes analizar con calma y método.
A continuación te explico las causas más frecuentes, cómo identificarlas y qué hacer en cada caso.
1. Estrés: la causa más común en camaleones

Los camaleones son animales extremadamente territoriales y sensibles. El estrés es uno de los motivos principales por los que dejan de comer.
Puede deberse a:
- Manipulación excesiva
- Cambio reciente de terrario
- Presencia de otras mascotas
- Reflejos en el vidrio (creen que hay otro camaleón)
- Ubicación en zona de mucho ruido
Un camaleón estresado puede mostrar:
- Colores más oscuros
- Inflado corporal
- Movimiento lento
- Permanecer inmóvil mucho tiempo
En mi experiencia, muchos casos de inapetencia mejoran simplemente corrigiendo el entorno y reduciendo la manipulación.
2. Temperatura incorrecta en el terrario
Los camaleones son reptiles ectotermos, lo que significa que dependen del calor externo para digerir los alimentos.
Si la temperatura no es adecuada:
- No digieren correctamente
- Se vuelven letárgicos
- Pierden el apetito
Cada especie tiene rangos específicos, pero en general necesitan:
- Zona caliente (basking) bien definida
- Zona más fresca para regularse
- Temperatura nocturna estable
Sin el gradiente térmico correcto, simplemente no comerán.
3. Problemas con la iluminación UVB
La luz UVB es esencial para la síntesis de vitamina D3 y la correcta absorción de calcio.
Si la bombilla UVB:
- Es muy vieja (pierde potencia con el tiempo)
- No es adecuada para la especie
- Está demasiado lejos
puede generar debilidad y pérdida de apetito.
Muchas veces el problema no es visible, pero afecta directamente el metabolismo del animal.
4. Deshidratación
Un camaleón deshidratado puede dejar de comer.
Señales de deshidratación:
- Ojos hundidos
- Piel menos elástica
- Lengua menos efectiva al cazar
Recuerda que los camaleones no suelen beber de recipientes. Necesitan:
- Sistema de goteo
- Nebulizaciones frecuentes
- Humedad ambiental adecuada
La hidratación es clave para mantener el apetito activo.
5. Parásitos internos
Si el entorno es correcto y aun así no come, podrían existir parásitos intestinales.
Síntomas adicionales:
- Heces anormales
- Pérdida de peso
- Debilidad progresiva
En este caso, la única solución responsable es acudir a un veterinario especializado en reptiles.
6. Cambio de dieta o aburrimiento alimenticio
Algunos camaleones pueden volverse selectivos si siempre comen el mismo insecto.
Si solo ofreces grillos, por ejemplo, podría perder interés.
Es recomendable variar con:
- Cucarachas aptas para reptiles
- Gusanos (con moderación)
- Langostas pequeñas
La variedad estimula el instinto de caza.
7. Muda de piel
Durante la muda, algunos camaleones reducen temporalmente su apetito.
Si observas:
- Parches blancos en la piel
- Piel desprendiéndose
- Comportamiento más reservado
puede tratarse simplemente de este proceso natural.
En estos casos el apetito suele regresar después de completar la muda.
8. Temporada reproductiva
En machos adultos, durante ciertos periodos pueden disminuir su consumo de alimento por cambios hormonales.
Si el animal está activo, mantiene peso y el entorno es correcto, puede ser una variación estacional normal.
9. Señales de alarma reales
Debes acudir al veterinario si observas:
- Pérdida de peso evidente
- Ojos cerrados durante el día
- Dificultad para trepar
- Debilidad marcada
- Boca abierta constante
Un camaleón que no come por varios días y muestra estos síntomas necesita evaluación profesional inmediata.
Qué hacer paso a paso si tu camaleón no quiere comer
- Verifica temperatura con termómetro confiable.
- Revisa que la luz UVB esté funcionando y no tenga más de 6-8 meses.
- Asegura correcta hidratación.
- Reduce manipulación y estímulos externos.
- Ofrece variedad de insectos.
- Observa heces y comportamiento general.
- Consulta veterinario si el problema persiste.
Actuar rápido pero sin pánico es la mejor estrategia.
Conclusión
Si tu camaleón no quiere comer, lo más probable es que exista un problema ambiental o de estrés. Estos reptiles son muy sensibles a:
- Temperatura
- Iluminación
- Hidratación
- Cambios en su entorno
La buena noticia es que, en muchos casos, ajustando el terrario el apetito regresa.
Mi recomendación personal es siempre empezar por revisar el entorno antes de asumir una enfermedad. En reptiles, el 80% de los problemas suelen estar relacionados con el manejo.



