Por qué mi pollo no puede caminar: causas reales, señales de alarma y qué hacer a tiempo

Ver a tu pollo sin poder caminar es una de las situaciones más angustiantes para cualquier criador, especialmente si estás empezando. A diferencia de otros síntomas más sutiles, la incapacidad para sostenerse en pie es evidente y genera miedo inmediato.

Lo primero que quiero decirte con honestidad es esto: cuando un pollo no puede caminar, casi nunca es algo “sin importancia”. Puede haber causas leves y reversibles, sí, pero también existen problemas neurológicos, nutricionales o infecciosos que requieren actuar rápido.

He visto casos que se resolvieron ajustando la alimentación… y otros donde la intervención tardía marcó la diferencia entre recuperación y pérdida. La clave está en observar bien antes de actuar, pero sin dejar pasar el tiempo.

Nivel del lector: principiante
Intención principal: entender por qué el pollo no camina y saber cuándo es urgente.

Por qué mi pollo no puede caminar

Por qué mi pollo no puede caminar

No es lo mismo un pollito de pocos días que una gallina de meses.

En pollitos jóvenes, los problemas para caminar suelen estar relacionados con:

  • Deficiencias nutricionales
  • Superficie inadecuada del suelo
  • Problemas de incubación
  • Infecciones tempranas

En aves más grandes, las causas cambian:

  • Lesiones
  • Enfermedades virales
  • Parásitos
  • Problemas articulares

La edad cambia completamente el enfoque.

Deficiencia de vitaminas: una causa muy común y poco entendida

En pollitos jóvenes, la falta de vitamina B (especialmente B2 o riboflavina) puede provocar debilidad en las patas.

Señales típicas:

  • Patas abiertas o torcidas.
  • Dificultad para sostener el peso.
  • Se sientan sobre los corvejones.
  • Están activos pero no logran caminar bien.

Esto suele ocurrir cuando:

  • Se alimentan con comida casera no balanceada.
  • Se les da pan, arroz u otros restos en exceso.
  • No reciben alimento formulado para su edad.

En mi experiencia, cuando el problema es nutricional y se corrige pronto, la mejora puede verse en pocos días.

Pero si se deja avanzar, el daño puede volverse permanente.

Superficie resbaladiza (muy común en principiantes)

Muchos pollitos criados en casa están sobre cartón liso, plástico o superficies deslizantes.

Eso puede provocar una condición conocida como “patas abiertas”.

El pollito intenta caminar, pero sus patas se deslizan hacia los lados, debilitando articulaciones.

Solución práctica inmediata:

  • Colocar papel absorbente con textura.
  • Añadir viruta adecuada.
  • Usar superficie antideslizante.

He visto mejorías notables simplemente cambiando el suelo.

Lesión física

Si el pollo caminaba bien y de repente deja de hacerlo, piensa en trauma.

Puede haber:

  • Caída.
  • Pisotón.
  • Golpe.
  • Ataque leve de otro animal.

Señales de lesión:

  • Una pata claramente más débil.
  • Inflamación localizada.
  • Reacción de dolor al tocar.

En estos casos, el reposo en un espacio reducido y seguro puede ayudar, pero si hay fractura visible o hinchazón grave, se necesita evaluación veterinaria.

Enfermedades neurológicas

Aquí entramos en causas más serias.

Una de las enfermedades más conocidas que afecta movilidad es la enfermedad de Marek.

Esta enfermedad viral puede causar:

  • Parálisis progresiva.
  • Una pata hacia adelante y otra hacia atrás.
  • Incapacidad para mantenerse en pie.
  • Pérdida de peso gradual.

No todos los casos de parálisis son Marek, pero si hay progresión y no mejora, debe considerarse.

Es más común en aves jóvenes no vacunadas.

Infecciones o septicemia

Si además de no caminar el pollo presenta:

  • Letargo extremo.
  • Falta de apetito.
  • Ojos semicerrados.
  • Respiración alterada.

Puede tratarse de una infección sistémica.

En estos casos, la debilidad en las patas no es el problema principal, sino una consecuencia del deterioro general.

Aquí el tiempo es crítico.

Problemas articulares en aves de crecimiento rápido

En razas de engorde o crecimiento acelerado, el peso puede superar la capacidad de las patas.

Esto provoca:

  • Dificultad progresiva para caminar.
  • Postura baja.
  • Preferencia por permanecer sentado.

En estos casos, el manejo del peso y la alimentación es fundamental.

Cómo evaluar en casa de forma responsable

Haz estas preguntas clave:

  • ¿Come y bebe?
  • ¿Puede mover las patas aunque no se sostenga?
  • ¿Hay inflamación visible?
  • ¿El problema apareció de repente o progresivamente?
  • ¿Hay otros pollos afectados?

Si es un único caso repentino, piensa primero en lesión o deficiencia.

Si hay varios afectados, piensa en nutrición o enfermedad infecciosa.

Errores comunes que empeoran la situación

Esperar varios días “a ver si mejora”
Forzarlo a caminar
Ignorar cambios en alimentación
No aislarlo del grupo

Cuando un pollo no puede caminar, es importante separarlo temporalmente. No para aislarlo socialmente, sino para evitar que otros lo lastimen o lo desplacen del alimento.

Qué puedes hacer de inmediato

  • Colocarlo en un espacio seguro y tranquilo.
  • Asegurar acceso fácil a agua y comida.
  • Revisar el tipo de alimento que está consumiendo.
  • Observar si hay inflamación o heridas.
  • Corregir el suelo si es resbaladizo.

Si sospechas deficiencia, un suplemento vitamínico específico para aves puede ayudar, pero no sustituye un diagnóstico claro si no mejora rápidamente.

Cuándo debes buscar ayuda profesional

Busca asistencia si:

  • No mejora en 24–48 horas.
  • Hay parálisis evidente.
  • Hay pérdida de peso.
  • Hay más aves afectadas.
  • Presenta dificultad respiratoria o apatía severa.

Las aves pueden deteriorarse rápido. La intervención temprana cambia el pronóstico.

Algo importante que muchos pasan por alto

Un pollo que no camina pero sigue alerta, come y reacciona, tiene mejor pronóstico que uno que está completamente apático.

La energía general del ave es un indicador clave.

No mires solo las patas. Mira el conjunto.

Reflexión final honesta

Cuando un pollo no puede caminar, no es momento de pánico, pero tampoco de indiferencia.

La causa puede ser tan simple como una superficie inadecuada o una deficiencia nutricional leve. O puede ser algo más complejo como una enfermedad viral.

La diferencia está en la rapidez con la que observes, evalúes y actúes.

Criar aves implica aprender a detectar pequeños cambios antes de que se conviertan en problemas grandes. Y en temas de movilidad, el tiempo es un factor decisivo.

Deja un comentario