Si tu gato vomita después de comer croquetas, no siempre significa que esté enfermo. De hecho, en muchos casos la causa es algo simple como comer demasiado rápido o ingerir más cantidad de la que su estómago puede manejar. Sin embargo, cuando el vómito se repite con frecuencia, conviene analizar qué está pasando.
Lo primero es observar cuánto tiempo pasa entre que come y vomita. Si ocurre pocos minutos después y la comida sale casi intacta, puede tratarse de regurgitación. Si ocurre más tarde y el alimento está parcialmente digerido, estamos ante un vómito digestivo.
Gato vomita después de comer croquetas

Una de las razones más comunes del vómito después de comer croquetas en gatos es que tragan sin masticar. Las croquetas secas se expanden ligeramente en el estómago al absorber líquido, y si el gato comió con ansiedad, el cuerpo puede reaccionar expulsándolas.
Suele pasar cuando:
- Compite con otros gatos.
- Lleva muchas horas sin comer.
- Recibe una porción grande de una sola vez.
En estos casos el gato suele actuar normal después, incluso con ganas de volver a comer.
Solución práctica:
- Divide la ración diaria en 2 o 3 porciones.
- Usa un plato antivoracidad.
- Asegura un ambiente tranquilo durante la comida.
Cambio de alimento o croquetas de baja calidad
Si recientemente cambiaste de marca, puede que su sistema digestivo no se haya adaptado. Las transiciones bruscas suelen causar vómitos.
También puede ocurrir si:
- Las croquetas tienen ingredientes difíciles de digerir.
- Contienen demasiados subproductos o colorantes.
- Son muy grandes o duras para su tamaño.
Lo ideal es hacer cualquier cambio de alimento de forma gradual durante una semana.
Sensibilidad o intolerancia alimentaria
Algunos gatos desarrollan sensibilidad a ciertos ingredientes como pollo, pescado o cereales. Cuando esto ocurre, el vómito puede ser recurrente y acompañarse de:
- Picazón.
- Diarrea ocasional.
- Gases.
- Estómago ruidoso.
Si sospechas intolerancia, el veterinario puede recomendar una dieta hipoalergénica o de proteína limitada.
Bolas de pelo
En ocasiones el gato intenta expulsar pelo acumulado y termina vomitando croquetas recién ingeridas. Es más común en gatos de pelo largo o en temporadas de muda.
Cepillarlo con regularidad ayuda a prevenir estos episodios.
Problemas digestivos más serios
Si el vómito ocurre varias veces por semana o se acompaña de:
- Pérdida de peso.
- Letargo.
- Falta de apetito.
- Dolor abdominal.
Podría tratarse de gastritis crónica, inflamación intestinal u otra condición que requiere evaluación profesional.
¿Cuándo debes preocuparte?
Consulta al veterinario si:
- Vomita todos los días.
- No retiene agua.
- Hay sangre en el vómito.
- Está decaído o deja de comer.
Un episodio aislado no suele ser grave, pero la repetición constante sí necesita revisión.
Conclusión
Si tu gato vomita después de comer croquetas, lo más común es que esté comiendo demasiado rápido o en exceso. Ajustar la cantidad y la forma de alimentación suele resolver el problema. Si el vómito es frecuente o aparecen otros síntomas, es importante acudir al veterinario para descartar causas digestivas más serias.



