Ver a una iguana cambiar de color y volverse oscura o completamente negra suele generar preocupación. Muchas personas piensan que está enferma o a punto de morir, pero en la mayoría de los casos este cambio de color tiene una explicación natural. Las iguanas no se ponen negras por una sola razón, sino por una combinación de factores relacionados con temperatura, comportamiento, salud y entorno.
A continuación te explico, de forma clara y profesional, por qué las iguanas se oscurecen, cuándo es normal y cuándo sí puede ser una señal de alerta.
¿Por qué las iguanas se ponen negras?

La causa más común por la que una iguana se pone negra es regular su temperatura corporal. Las iguanas son reptiles, lo que significa que dependen del calor externo para mantener su metabolismo activo.
Cuando una iguana:
- Tiene frío
- Está expuesta a poca luz solar
- Vive en un ambiente con temperatura baja
Su piel se oscurece para absorber más calor. El color negro capta mejor la energía solar, ayudando al cuerpo a calentarse más rápido.
Desde la experiencia de muchos cuidadores, este comportamiento es totalmente normal por las mañanas o en climas frescos. Una vez que la iguana alcanza la temperatura adecuada, suele volver a su color habitual.
Estrés y cambios emocionales
Las iguanas también se ponen negras cuando están estresadas. El estrés puede deberse a:
- Manipulación excesiva
- Presencia de otros animales
- Cambios bruscos en su entorno
- Ruidos fuertes o constantes
- Falta de escondites
En estos casos, el oscurecimiento del color funciona como una respuesta fisiológica al estrés. No es solo estética; es una reacción interna del organismo.
Algo que siempre se observa es que una iguana estresada no solo cambia de color, sino que también:
- Se muestra más inmóvil
- Evita el contacto
- Puede dejar de comer
Si el color negro persiste junto con estos signos, el problema no es el color, sino el entorno.
Señal de advertencia o defensa
En la naturaleza, una iguana que se oscurece puede estar en modo defensivo. Al volverse más oscura:
- Parece más grande
- Resulta más intimidante
- Comunica incomodidad o amenaza
Este comportamiento es común cuando se siente acorralada o amenazada. No significa que vaya a atacar, pero sí que necesita espacio.
Personalmente, he visto cómo una iguana recupera su color normal solo con darle tranquilidad y tiempo. Forzar la interacción suele empeorar la situación.
Cambios hormonales y época reproductiva
Durante la temporada de reproducción, especialmente en los machos, el oscurecimiento del color es completamente normal. Las hormonas provocan:
- Colores más intensos
- Tonos más oscuros
- Conducta territorial
En este contexto, el color negro o muy oscuro es una forma de comunicación visual con otras iguanas. No indica enfermedad ni peligro.
Enfermedad o problemas de salud
Aquí es donde sí hay que prestar atención. Aunque muchas veces es normal, una iguana negra de forma constante también puede indicar un problema de salud.
Algunas causas médicas incluyen:
- Infecciones internas
- Parásitos
- Deshidratación
- Mala nutrición
- Problemas metabólicos
Cuando el color oscuro viene acompañado de:
- Letargo extremo
- Pérdida de apetito
- Ojos hundidos
- Pérdida de peso
Entonces no es un cambio normal y se recomienda acudir a un veterinario especializado en reptiles.
Calidad del entorno y condiciones del terrario
En iguanas en cautiverio, el color negro suele ser una consecuencia directa de malas condiciones ambientales.
Errores comunes incluyen:
- Temperatura incorrecta
- Falta de luz UVB
- Humedad inadecuada
- Espacio reducido
Cuando el entorno no es el adecuado, el cuerpo de la iguana entra en un estado de alerta constante, reflejándose en el color de su piel.
Un ajuste correcto del terrario suele provocar una mejora notable en pocos días.
Diferencia entre oscurecimiento temporal y permanente
Es importante distinguir entre:
- Oscurecimiento temporal, que aparece y desaparece
- Color negro permanente, que se mantiene por semanas
El primero suele ser normal. El segundo es una señal de que algo no está bien y debe investigarse.
¿Todas las iguanas se ponen negras?
No todas las iguanas cambian de color de la misma manera. Algunas especies y ejemplares:
- Oscurecen más que otros
- Tienen pigmentación más sensible
- Reaccionan más rápido al estrés
Por eso, siempre es mejor observar el comportamiento general y no solo el color.
Qué hacer si tu iguana se pone negra
Si notas este cambio, lo recomendable es:
- Revisar temperatura y luz
- Reducir el estrés
- Observar si come y se mueve con normalidad
- Evaluar si el cambio es temporal
Si el color oscuro persiste y hay otros síntomas, la revisión veterinaria es clave.
Reflexión final
Las iguanas se ponen negras por múltiples razones, y no todas son negativas. En la mayoría de los casos, es una respuesta natural para regular su temperatura o expresar emociones como estrés o defensa. Sin embargo, cuando el cambio de color es constante y viene acompañado de otros síntomas, puede ser una señal clara de que algo no va bien.
Entender este comportamiento no solo evita preocupaciones innecesarias, también permite cuidar mejor a estos reptiles y garantizar su bienestar.



