Seguramente has escuchado que “los tiburones mueren si dejan de nadar”. Es una de esas frases que se repiten tanto que parecen verdad absoluta. Pero la realidad es más interesante.
La respuesta correcta es esta: algunas especies de tiburón necesitan nadar constantemente para poder respirar, pero no todas.
Entender esto implica conocer cómo funciona su sistema respiratorio, su anatomía y su adaptación evolutiva.
¿Por qué los tiburones no pueden dejar de nadar?

Los tiburones son peces cartilaginosos y respiran mediante branquias, estructuras especializadas que extraen el oxígeno disuelto en el agua.
El proceso es sencillo pero vital:
- El agua entra por la boca.
- Pasa por las branquias.
- El oxígeno se absorbe en la sangre.
- El agua sale por las hendiduras branquiales.
Sin flujo constante de agua, no hay oxígeno suficiente. Y aquí es donde aparece la diferencia clave entre especies.
Ventilación por ariete: cuando moverse es obligatorio

Algunos tiburones utilizan un sistema llamado ventilación por ariete.
En este caso, el tiburón debe nadar hacia adelante para que el agua fluya de forma continua a través de sus branquias.
Si deja de moverse completamente:
- El agua deja de circular adecuadamente.
- El oxígeno en sangre disminuye.
- Puede producirse hipoxia.
- Si el tiempo es prolongado, podría morir.
Es decir, en estas especies el movimiento no es opcional: es parte del mecanismo respiratorio.
Generalmente, este sistema se encuentra en grandes depredadores de mar abierto, diseñados para velocidad constante.
Bombeo bucal: tiburones que sí pueden quedarse quietos
No todos los tiburones dependen del movimiento.
Algunas especies pueden bombear agua activamente hacia sus branquias, incluso estando inmóviles. Este mecanismo se conoce como bombeo bucal.
Estos tiburones pueden:
- Descansar en el fondo marino.
- Reducir su actividad.
- Permanecer quietos sin asfixiarse.
Por eso es incorrecto afirmar que todos los tiburones necesitan nadar sin parar.
Más razones por las que nadan constantemente
Aunque la respiración es la principal razón en ciertas especies, no es la única.
1. Flotabilidad
Los tiburones no poseen vejiga natatoria como muchos peces óseos.
Eso significa que si dejan de moverse, tienden a hundirse.
Al nadar, generan sustentación con sus aletas pectorales.
Es una adaptación similar al principio aerodinámico de un avión.
2. Metabolismo elevado
Las especies pelágicas tienen un metabolismo activo. El movimiento constante ayuda a mantener un flujo sanguíneo eficiente y una temperatura corporal adecuada en algunas especies.
3. Estrategia de depredación
Muchos tiburones viven en mar abierto, donde la comida no está concentrada. Desplazarse continuamente aumenta sus probabilidades de encontrar presas.
Desde una perspectiva evolutiva, su cuerpo está diseñado para el movimiento continuo, no para la inmovilidad prolongada.
¿Duermen los tiburones?
No duermen como los humanos.
Algunas especies reducen su actividad, pero mantienen funciones vitales activas. En tiburones que dependen del movimiento para respirar, ciertas partes del cerebro pueden disminuir su actividad mientras otras mantienen el control del nado.
Es un tipo de descanso parcial, no un sueño profundo convencional.
¿Qué ocurre exactamente si uno se detiene?
En especies que dependen de la ventilación por ariete:
- Disminuye la entrada de oxígeno.
- Se produce estrés fisiológico.
- Las funciones vitales comienzan a fallar si no reanuda el movimiento.
No es instantáneo, pero sí puede ser letal si el periodo es prolongado.
Mitos que debes olvidar
“Todos los tiburones mueren si se detienen.”
Falso.
“Nunca descansan.”
Incorrecto.
“Si un tiburón está quieto está muerto.”
Completamente erróneo.
La biología siempre es más compleja que el mito popular.
Conclusión
Los tiburones no pueden dejar de nadar en algunos casos porque su sistema respiratorio depende del movimiento constante para que el agua pase por sus branquias.
Sin embargo, no todas las especies funcionan igual. Algunas pueden permanecer quietas sin problema.
Es una adaptación evolutiva impresionante que los convirtió en uno de los depredadores más eficientes del océano.



